¿Qué hay detrás del Récord del Mundo en 50 libre de McEvoy?
Hace unas semanas en el Open de China, el nadador australiano Cameron McEvoy hizo historia parando el crono en 20”88 en los 50 metros libre, batiendo el Récord del Mundo del brasileño Cesar Cielo (20”91), que llevaba intacto desde 2009.

*Fuente foto: Instagram @Cam_Mcevoy
Un registro espectacular, de esos que dan la vuelta al mundo. Y como era de esperar, rápidamente empezaron los análisis de especialistas y prensa:
53 centésimas en el tiempo de reacción en salida, apurando al máximo el nado subacuático en los primeros 15 metros, paso por los 25 metros a 9”33 segundos a una velocidad de 2,98 metros por segundo y en los siguientes 25 metros 11”2 segundos a una velocidad de 1,86 metros por segundo. Todo ello con un total de 36 brazadas que dieron como resultado un crono de 20”88. ¡WR!
Y por supuesto también se ha hablado mucho de su método de entrenamiento: basado en la reducción de metros en el agua y más trabajo específico de fuerza.
Desde mi punto de vista todos estos factores son muy importantes para hacer un WR, pero también lo son; la estabilidad emocional y equilibrio personal, y en esto quiero enfocar este post.
Después de batir el Récord del Mundo, McEvoy comentó en varias entrevistas:
“Tengo un hijo de ocho meses y ahora mi relación con la natación es muy diferente. Entreno duro, pero llego a casa y enseguida me pongo en modo padre. Da igual si tengo una buena o mala sesión de entrenamiento. Llego a casa, juego con mi hijo y eso me ha aportado mucho equilibrio a mi vida.”
🔵El rendimiento no solo empieza en el agua
Muchas veces pensamos que el rendimiento depende solo de lo que entrenas, cómo entrenas o cuánto entrenas. Pero la realidad es otra. En el rendimiento deportivo también influye y mucho:
👉 La estabilidad emocional.
👉 El equilibrio personal.
👉 Cómo te sientes fuera del agua.
Y cuando esto falla… todo lo demás se resiente.
🔵¡Una vida más allá de la piscina!
En el caso de McEvoy, hay un detalle que me parece clave. Es padre de un bebé de pocos meses. Y esto, lejos de ser un obstáculo, puede haber sido una pieza importante de su equilibrio, porque cuando tienes una vida más allá del deporte:
- Relativizas la presión.
- Desconectas mejor.
- Gestionas de otra manera los nervios.
- Encuentras un sentido más amplio a lo que haces.
Ya no todo depende de una carrera. Y eso, paradójicamente, muchas veces te hace rendir mejor.
Con un buen equilibrio emocional y personal:
👉 Disfrutas de lo que haces.
👉 No te defines solo por el resultado.
👉 Tienes una vida que te sostiene cuando las cosas no salen.
🧩 Reflexión:
Por ejemplo, en mi experiencia como Deportista de Alto Nivel, nunca me he visto viviendo y entrenando en un C.A.R. (Centro de Alto Rendimiento), más allá de las concentraciones puntuales con la Selección Española, porque para rendir al máximo, necesitaba sentirme bien emocionalmente y eso me lo aportaba mi entorno; vivir en mi ciudad, en casa con mi familia y mis amigos cerca, poder tener otras actividades y relaciones sociales fuera de la piscina, etc. Todo lo que me aportaba mi entorno, era clave para poder entrenar y competir al máximo nivel.
Por eso es importante:
👉 Cuidar tu entorno y tus relaciones.
👉 Encontrar espacios fuera del deporte.
👉 No poner todo tu valor en una marca.
Porque cuanto más equilibrado estás fuera del agua, más libre compites dentro de ella.
Miguel Ángel Martínez Tajuelo. “Calle 6 blog de natación”.
Nadador Paralímpico y Entrenador Superior de Natación

Me ha parecido súper interesante. Más allá del récord, me quedo con la idea de que el rendimiento no depende solo del entrenamiento, sino de mantener un equilibrio real entre la vida personal y el deporte. Ese balance es clave para poder dar lo mejor de uno mismo.